SERVICIOS SOCIALES PARA TODOS Y TODAS. NO A LOS RECORTES

19 febrero 2009

LA CASA DE MIS RECUERDOS.


Me mudo. Me cambio a una casa mucho mejor en todos los sentidos. Más bonita, más cómoda, más calentita, con más espacio… Además, está al lado de la actual, por lo que no cambio de barrio, de vecinos, de entorno. Vuelvo a vivir en pareja y estamos muy contentos, es una nueva aventura. En fin, que todo pinta muy bien.

La casa que he ocupado hasta hoy es pequeña, con muy poca luz, poco apañada, un tercer piso sin ascensor, sin calefacción con una muy particular distribución. Cuando me fui a vivir allí pasé ciertas calamidades que no voy a describir ahora, pero fueron tiempos complicados. Han criticado mi casa, la han utilizado en mi contra en procesos judiciales en los que estaba en juego el tiempo que paso con mi hijo.

Visto desde fuera cualquiera pensará que veo el traslado como un perfecto alivio después de tres años. Estoy muy contento porque empezamos una nueva etapa y porque mi hijo va a estar mucho mejor en la nueva casa, de hecho ya ha estado un par de veces y está emocionado. Pero no puedo dejar de sentir cierta sensación de melancolía, pena por dejar la casa que me vio entrar hecho un harapo, en uno de los peores momentos de mi vida y ahora me despide renovado, estabilizado y feliz, muy feliz.

La casa me ha servido de terapia, por la ubicación, por la gente que me ha rodeado, por haber encontrado un Barrio, en el sentido antiguo de la palabra. Ahí me sentaba por las noches, después de cuidar a mi hijo toda la tarde en casa de su madre, al principio, ahí he visto crecer al enano cuando ya pude llevármelo conmigo, sus primeros pasos, caídas, risas. Esos purés atravesando el salón por el aire, rabietas de enciclopedia cabeza abajo en la alfombra, abrazos mimosos de los que hacen que uno quiera detener el tiempo, malabarismos incomprensibles para mantener la casa calentita cuando mi niño andaba por ella. Ahí hemos construido mi chica y yo una relación basada en la confianza, el respeto y el amor sincero, ahí comenzamos a caminar juntos y ahí surgió la idea del salto que ahora damos.

En definitiva, que pese a la emoción del momento no puedo evitar mirar atrás y ver las huellas que dejo, huellas que evidencian que esa casa ha sido mía, que yo he estado ahí. Que no ha sido solo mi casa, ha sido mi bastión, mi refugio, mi hogar. Y por eso siento que algo de mi se queda, aunque solo sea mi recuerdo y mi agradecimiento.

13 febrero 2009

ETA NO VA MÁS.


ETA no concurre a las elecciones del País Vasco. Quien dice ETA dice HB, EH, D3M, Askatasuna etc etc etc. Se me ocurre que esta decisión tiene dos vertientes interesantes y contrapuestas.

Por un lado y como dijo un día Miguel Herrero de Miñón, sería interesante que estos cabestros (esto no lo dijo el reseñado sino servidor) tuvieran a algún partido al que votar y así canalizar su ira, violencia y sin razón por cauces normalizados de participación política. Cuanto más cerca estén de la discusión política, más se alejarán de la violencia y la muerte. Hasta ahí bien.

Pero por otro lado está el problema de tener acceso a datos confidenciales, datos personales del censo electoral que pudieran poner en peligro la vida (nada menos) de determinadas personas. Así que si D3M tiene el censo electoral y se los cede a ETA, sea ésta la responsable del partido o mero coleguilla de chatos de vino, alguien puede morir.

Así que yo, personalmente si tengo que elegir entre que 150.000 nazis de mierda puedan votar amparándose en una democracia que no respetan o que una sola persona de bien (independientemente del partido, creencia, profesión o clase social) Viva -la mayúscula es intencionada-, me quedo con esto último.

05 febrero 2009

CONTRATOS EN CRISIS


Abaratar los despidos. Contrato de crisis creo que lo llaman. Ya. Voy a intentar mostrarme medianamente moderado aunque reconozco que me va a costar. La patronal siempre con la misma historia. En época de vacas gordas todo a la saca y el obrero al tajo. Cuando las vacas van camino de devenir famélicas nos volvemos todos muy comunitarios, muy jipis, y la patronal quiere que el marrón lo asumamos entre todos, entre todos los demás.

Llamadme despistado, pero no recuerdo que la patronal propusiera un reparto de beneficios, un encarecimiento del despido o un viaje a Marina D’Or para sus empleados cuando el dinero fluía y ellos creían que ese mundo feliz duraría para los restos. No, de hecho salvo escuálidos dividendos, risibles pluses por objetivos y demás estrategias empresariales, el pueblo llano no bebió del bienestar del último lustro. Eso si, en al año 2008, acuérdense, que ya se veía venir el cipote este en el que estamos inmersos (vamos, que lo vimos todos salvo Zp que estaba con Alicia en el País de las Maravillas), los principales empresarios de Wall Street se embolsaron 18.000 millones de dólares en beneficios.

Si extrapolamos esa situación a nuestra España cañí, uno se pregunta como pueden tener tanta cara como poca catadura moral estos de la patronal. La crisis la pagamos todos, pero los beneficios se los embolsan unos pocos. Esto va a acabar mal, pero muy mal.


Nota: Cuando hago esta reflexión no pienso en patronal como pequeña empresa, comercio de barrio o autónomo de andar por casa, más que nada porque a esos ni siquiera les dan bola en las conversaciones por el empleo. Hablo de los grandes mercachifles con chiringuitos que facturan tropecientos millones de eurazos al año y que cuando pierden tres euros en una tienda, despiden a todos por paquetes y por vagos.

04 febrero 2009

TELE 5 O LA DECENCIA CHAMUSCADA EN LA PARRILLA.


Hola, ¿que tal?, ya estoy por aquí… Vuelvo por mis fueros. Y lo hago haciéndome eco de una noticia que hace que crea un poco más en el ser humano. Y no, no tiene nada que ver con el nuevo P.P (Presidente Pigmentado) de EE.UU. Tiene que ver con la caída de la audiencia de Tele5.

En mi casa no la desintonizo porque reconozco que tengo cierto apego por los presentadores de sus diferentes telediarios. Por lo demás no vale un duro. Tele5 tiene el dudoso honor de haber puesto en la parrilla los programas más vergonzosos, irritantes, humillantes, indecentes, pura perversión de la moral y de la mínima educación. Véase, El Tomate, Está pasando, Gran Hermano, Mujeres, Hombres y Viceversa, La Noria, y cuando ya se pensaba que no se podía caer más bajo…tacháaaaannnn…Esa mercenaria sin principios a la que seguro no vuelve a llamar Pantene para ser su imagen, se pone al frente de El Juego de tu Vida.

Te cagas. Este programa consiste en una bizarra ecuación. La cantidad de dinero que puedes ganar y tu imagen pública recorren caminos absolutamente opuestos. Consiste en contestar a preguntas aberrantes sobre fantasías o sucesos vitales. Para los que no lo han visto valga un ejemplo. Situación: Un menda con muy pocos escrúpulos sentado en una butaca. Presentadora con voz de “voy a decir algo interesante” y un pantallote detrás del concursante donde se despliega una pregunta a la par que su lectura por parte de Dña. Pelo Pantene: ¿Es verdad que solo vas a recoger a tu hijo al cole porque ansías trajinarte al mastín napolitano de la profe de matemáticas? (si hay alguien que considere esta pregunta muy retorcida, que haga el ejercicio de ver el programa algún día, eso si, sin nada en el estómago). Si el concursante reconoce su fantasía para regocijo del señor Vasile, gana, pongamos, tres mil euros. Y así hasta embolsarse una suma considerable. Que digo yo que se pueden ir de allí con mucha pasta pero con su tejido social reducido a cenizas.

Pues cuando pensaba, ¡oh iluso de mi! que esto era insuperable, la propia cadena Tele5 ha vuelto a llegar un poco más allá en las cloacas de la moral. Se llama La Caja. Tengo que decir en descargo de la humanidad que en este caso es tan sucio, pero tan sucio el espectáculo, que no hay presentador que se atreva a ponerse delante de las cámaras, y tan solo anima el cotarro una voz en “off”. Que se lo pidan a Dña. Pantene que seguro que se anima, vista su trayectoria profesional reciente. Total que resumiendo: Van tres seres humanos (o lo que quede de ellos) y sentados en una silla, cuentan sus traumas a la humanidad (espero que después del estreno, la humanidad que observe semejante dislate sea poca). Un tío al que se le murieron nosecuantos familiares en el accidente de Barajas, Una mujer maltratada, violada y víctima de nosecuantas aberraciones más, y por último, y para seguir en el mismo escalafón dramático una torda con fobia a las cucarachas. Tócate los güevos. Lo dicho, en mi casa se va a dejar de ver Tele5. Y doy las gracias a todo aquel que hace que caiga su audiencia, porque os aseguro que el ictus va a ser de cuidado para quien vea tanta basura.

18 diciembre 2008

MALDITA CONFIANZA.




Para llegar hay que querer. Si uno no quiere jamás llegará.

Y aún queriendo, la vida a ratos será camino y otros barranco.

Así que hace falta confianza. Eso es, querer y confianza, sino caemos por el barranco y no llegamos.

¿Riesgos? Cada día, y recetas ninguna.

Apuesta, confía, quiere. Entonces puedes.

11 diciembre 2008

UNA MAÑANA EN EL MERCADO.


Esta mañana me he ido al mercado. Me encanta ir al mercado, sobretodo un día de diario por la mañana. El barrio tiene otro aspecto, como una vida paralela diametralmente opuesta a la de la tarde, y no digo a por la noche.

Ahí iba yo con mi carrito de la compra cuando oigo el grito de una gitana, una gitana de esas que si te echa un mal de ojo te deja cuan menos preocupado, “¡la bolsa de ajos rojos a un euro!”. Me encantan estas estampas tan españolas, tan de andar por casa. Paso al lado de la gitana y me grita en la oreja “¡vamos machote, la bolsa de ajos rojos a un euro, machote, que te da fuerza!”. Machote. Miro a mi alrededor y no hay nadie más. Me ha llamado machote, a mí. Tentado he estado de comprarle tres docenas de bolsas por el cumplido.

Subo a mi frutería, a mi frutero y mientras escojo género se cruza en mi estupenda mañana una torda imbécil de los cojones, de esas con pinta de altiva, que va de señorona pero que nunca lo ha sido, y lo que tiene es pinta de amargada. Le ha hablado a mi frutero como si fuera su esclavo. A mi frutero, el que me dice siempre amable “hola joven ¿Qué tal va todo?” o “¿Cómo está el niño?”. Entre lo de machote y lo de joven ando algo crecidito hoy. Le ha pagado y le ha dicho “anda dame cincuenta” cuando en realidad las vueltas eran cuarenta y cinco. Y la torda dice que cincuenta. Cincuenta bofeteadas con la palma abierta es lo que yo te daba. En fin que estaba yo acumulando ira gratuita cuando una viejecilla ha dicho algo así como que a ella le gustaban los plátanos duros y todo el mal rollo se ha esfumado de repente para dejar espacio a una sonrisa maliciosa. Gracias señora, salvó usted a servidor de la ira.

Después que si pollo, que si vuelvo paseando parándome a hablar con las del estanco (todos llevamos una maruja de barrio dentro), paso por la farmacia. Hago un parón porque esta farmacia es demasiado, tiene una piedra tallada en un lateral donde está inscrito en plan del año de Maricastaña “Señor aparta de mi lo que me aleja de ti”. Y medio metro más allá, al lado de la puerta una máquina de condones. Con dos cojones.

En cuanto llego al portal veo las escaleras (hace cien años no se estilaban los ascensores), miro el carrito, miro las escaleras, miro el carrito y me cago en la compra, en las escaleras, en mi casero y en la gitana que debió insistir más en lo de los ajos, porque en ese momento me hacían falta ajos rojos y de todos los colores.

08 diciembre 2008

LOS MAYORES TAMBIÉN LLORAN.


Hablando con mi hijo hoy me ha preguntado el enésimo “porqué”. Lo que pasa es que esta vez no me ha supuesto la típica gimnasia mental de la que echo mano cada tres minutos para resolver sus dudas. Esta vez el “porqué” tenía su aquel. Ha sido cuando me ha dicho que claro, que yo no lloraba porque era mayor, a lo cual yo le he dicho que los mayores también lloran. ¿Por qué? Me ha espetado el canijo.

Pues mira mi niño, en la vida a medida que crezcas vas a llorar un montón. A veces de alegría, pero otras vas a llorar de pura pena. Sentirás pena por multitud de cosas, pequeños problemas, grandes dramas, por incomprensión, por desdicha. Llorarás por los estudios, por parejas, por pérdidas, por trabajo, por disputas, por amigos. Llorarás cuando te encuentres perdido, cuando te den la espalda, cuando te griten, cuando veas llorar. La vida es muy perra cuando vienen mal dadas, y cuando te atiza con todas sus fuerzas, seas pequeño o grande te brotarán las lágrimas, se te entrecortará la respiración, sentirás como el mundo te aprisiona y querrás gritar. Pues en ese momento mi niño, grita, grita tan fuerte como puedas y llora sin complejos, porque por muy cuesta arriba que se te presente el panorama, dale la cara a ese momento, dile que si, que la vida es perra y jodida a veces, pero que no tienes miedo a vivirla y a disfrutarla, porque al final, cuando has gritado y llorado, cuando te has repuesto de ese disgusto que te ha intentado hundirte, la vida siempre merece la pena.

Pues eso enano, vas a llorar un montón, pero te aseguro que no pasa nada, de pequeño o de mayor.

04 diciembre 2008

EMOCIONES COTIDIANAS.


Ayer me volví a sorprender por dos veces. Para bien o para mal fueron cosas cotidianas que en diferente manera no dejan de emocionarme. Y no quiero que dejen de hacerlo. Vi nevar. Me encanta la nieve, me gusta ver como caen los copos sobre el suelo y como luchando contra el calor terminan cuajando. Me da tranquilidad, me gusta tocar la nieve y descubrir las estrellas de cristal que forman todas juntas una alfombra blanca. Es muy simple, pero me emociona. Seré básico, no lo se.

El otro asunto es menos bucólico, de hecho es enervante, pero no deja de disparar en mí una dosis de sentimientos. ETA volvió a matar. Porque si, y para nada. Perros fascistas que nada tienen que ver con la izquierda, que ignoran al pueblo y por ende no encabezan ninguna revolución. Perros fascistas cobardes que matan a bocajarro, por la espalda a personas indefensas, militares o civiles y riegan de sangre un pueblo que no sabe más que decir basta, que no puede devolverles con la misma moneda, porque vivimos en democracia o no se que. Ay si de mi dependiera. Cabrones.

En cualquier caso me quedo con la nieve, que me apetece estar de buenas, y quiero pensar que pese a cumplir años no voy a perder la capacidad de sorprenderme y emocionarme con cosas básicas y cotidianas. Si dejo de hacerlo creo que habré muerto.

03 diciembre 2008

LA PUERTA


La puerta, al cerrar, sonó a su espalda. El ruido, aunque suave, hizo que se detuviera. No quería hacerlo, o si. Miró de reojo al pomo que con cariño había empuñado, y sin ninguna certeza girado. La puerta estaba entornada. “Quizás…”, sonrió. Quizás, quien sabe, otro día, en otro lugar.

02 diciembre 2008

¡¡¡¡MALAYA RESISTE!!!!



Ayer estuve por casualidad en una concentración a favor de la okupación, protestando por el desalojo de un edificio pocas horas antes. Parece ser que el edificio pertenece a alguno de los chorizos encausados por el caso Malaya, edificio que por cierto se encuentra en un estado deplorable, cercano a la ruina, a la espera de que el ansia especuladora le haga pasar a mejor vida, y a sus dueños también.

Entonces llegan los que juzgan a los okupas, gente mayor y otra que no lo es tanto, y dicen que trabajen como todo el mundo, que cada cual es libre de hacer lo que considere con sus propiedades, como si quiere dinamitar el edificio, en fín, argumentos de este tipo. Y estos argumentos, simples como la baba, no hablan de los movimientos de barrio, del desarrollo comunitario, de la labor educativa y social que se llevan a cabo en multitud de centros ocupados. De cafés y comidas a precios asequibles, de comida sana, de creatividad, de conciencia crítica, de decir no al deterioro de los barrios a manos de carroñeros que solo entienden de índices de precios, plusvalías y globalización como mecanismo de enriquecimiento a costa de otros. Por cierto, que esos otros, somos la mayoría.

Y yo digo que me parece estupendo que haya gente que siga dinamizando una utopía que llamamos un mundo mejor, que haya personas que pudiendo vivir cómodamente eligen protestar, la mayoría de las veces con ambiente festivo y buen rollo, contra una sociedad que poco a poco se despeña por una pendiente llamada consumismo, destrucción del medio ambiente, mercantilización de las personas y las cosas. Y por cierto, a aquellos que dicen que cada cual es libre de hacer lo que quiera con sus propiedades, les diré un par de cosas: El gobierno expropia a precios de risa terrenos para hacer carreteras, vías de ferrocarril, centros comerciales y demás obra pública, porque prima el interés común por encima del individual. Así que en estos casos, habida cuenta que el gobierno no lo hace, alguien tendrá que hacerlo. Para terminar solo una cosita: ¿Es legal que yo vaya a la puerta de un comedor para transeúntes y queme delante de sus paupérrimos caretos doscientas toneladas de solomillo (solomillo que es de mi propiedad)? Probablemente es legal. ¿Y ético?

Salud y lucha. “Hoy nos vamos pero mañana volveremos. Malaya resiste”.

20 noviembre 2008

LO DE SIEMPRE.


Como sigan poniéndomelo así de fácil esto va a terminar por aburrirme. Una discoteca de Valencia sortea un aumento de pecho entre los asistentes a una fiesta. La dirección general de la mujer, el Ministerio de Igualdad y otros tantos grupúsculos feministas y progres han puesto el grito en el cielo. Se utiliza el cuerpo de la mujer de forma denigrante, creo que han dicho. Denigrante para vosotras, no te jode. Vamos a ver, cuando entras en un sorteo de un coche mandando cuatro tapas de yogur, es guay, espiritual que te cagas y muy pero que muy profundo. En cambio si sortean un aumento de pechos, tetas, senos o lo que te salga del firispucio hacerte, es un drama en cuanto a crisis de valores.

Señoras y señores progres, y no tan progres, a ver si os suena esta cosilla: “¿podría hacer cada uno con su cuerpo lo que le pete?”. Ya está bien de tanta moralina y de tanto dogma. ¿Se puede saber porqué motivo vuestros valores, esos que parece ser que están en crisis, son mejores que los de una chiquilla que por cuestión de complejos o de simple frivolidad se quiere aumentar la talla del pecho?

Me chirría un montón el tema, y como escucho habitualmente la SER llevo dos días escuchando comentarios trasnochados sobre lo que es ético y lo que no lo es. Lo que a mi me parece que no es ético es la basura que se puede ver en la televisión en horario infantil (recuerdo, hasta las 22h) y porqué no decirlo, después, que no por ser adultos nos pueden atacar la duramadre. Por ejemplo. Eso si que denigra, pero a todos. Pero claro es que para que me salte el resorte guay y me ponga súper rebelde en plan “miramicarnédelpsoe” o “metraeporsacolamujerperomevienealpeloeltema” tiene que denigrar solo y exclusivamente a la mujer.

Pues os vais todos a sermonear a otra parte que tentado estoy de ir a la fiesta, y si me toca el premio me voy a poner unas tetas de kilo solo por joder, y de paso así me denigro un rato, que estoy hasta el cirigorcio de tratarme tan bien.


Suelo decir que estas cosas me pillan mayor, pero es que estoy desgastado con tanta gilipollez. Dentro de un rato viene a verme una mujer a la cual el salvaje de su marido dio una paliza hace dos días, y ahora tiene un problema de cojones con un empleo precario y una hija pequeña a la que cuidar, y creo que le importa bien poco el premio de los pechos. Que los políticos solucionen esos problemas “de cojones” y dejen de auto complacerse con discursos imbéciles y trasnochados.

19 noviembre 2008

RANKING DE PARIDAS.


Reconozco que así, de sopetón se me ocurren un montón de bromas fáciles para hacer al respecto. Me sorprende que España esté situada tan abajo en paridad, habida cuenta de la cantidad de paridas que se llevan a cabo en nuestro tan ilustre país a diario.

Si nos ceñimos a lo que realmente refleja la encuesta debo protestar. Si bien es cierto que en España aún se discrimina a la mujer por el simple hecho de serlo (o serla), no es menos verdad que el hombre está discriminado respecto de las féminas en otros muchos ámbitos.

Pero claro, estos estudios suelen hacer referencia al aspecto económico y laboral, primando éste por encima de otros no menos importantes como son el familiar y el personal. La mujer lo tiene mucho más complicado en lo referente al acceso a un empleo cualificado (tengo mis dudas al respecto) y parece ser que gana menos por el mismo trabajo y la misma capacitación. Lamentable. Los hombres estamos jodidos en todo lo demás. Contamos menos como progenitores, contamos menos en cuanto a salvaguardar nuestros intereses como género masculino y contamos menos en la mayoría de las prestaciones sociales. Y por supuesto contamos menos en cuanto a presunción de inocencia en conflictos familiares.

El hecho de que haya un ministerio de igualdad amordazado por los lobbies hembristas radicales hace flaco favor a la causa que supuestamente persigue. La igualdad entre hombres y mujeres. Aún estoy esperando alguna política emprendida por el ministerio de la Srta. Aído (o Aída) en el cual el hombre sea el sujeto activo y no pasivo. Ya puedo esperar sentado.

Por lo demás y para aquellos o aquellas que se puedan escandalizar por lo que aquí digo, solo decir que no voy a perder el tiempo justificándome, sobre todo porque los que dan explicaciones de cosas evidentes es que no lo tienen muy claro. Y yo si. Ahí estamos, en el puesto 17 en el ranking de los parias, concretamente entre Lesoto y Mozambique. Te cagas.

14 noviembre 2008

MI ÚLTIMO GRAN VIAJE.


Hace tiempo que tengo claro lo que quiero que se haga con mi cuerpo una vez difunto. Así que lo hago público para que quede constancia. Quiero donar hasta el último de los órganos. De los que estén en condiciones que alguno lo tengo que ni para hacer abono. Así, a bote pronto y aunque sea una pena, no se me ocurre ninguno que pueda servir. Bueno uno si, pero estamos en horario infantil.

Cuando me hayan dejado como una muñeca de trapo, quiero que me incineren. Y con las cenizas tengo dos opciones distintas, más y menos bucólica, pero ambas tienen un elemento común. Quiero que un puñadito, así, como una ración de arroz para uno, lo metan en un botellín de cerveza que tenga como cuatro dedos de cerveza dentro. Agitarlo y quedar para la posteridad convertido en una estupenda emulsión de cerveza.

Las dos opciones son claras y concisas y cualquiera que se invente una alternativa distinta recibirá toda mi ira desde donde esté (concretamente desde dentro del botellín).

La primera de las opciones es depositar con cariño las cenizas en el váter y tirar de la cadena. Solo pensar en la imagen de varias cabezas inclinadas sobre el váter viéndome marchar por el desagüe me mola un puñado. Solo he encontrado a un voluntario dispuesto a concederme tal final.

La segunda es más rollo “hasta la victoria siempre”. Consiste en subir con mis cenizas a lo alto del Monte de Santa Tecla, junto a la desembocadura del Miño, acompañado de un gaitero y hacer sonar la gaita en plan Último Mohicano mientras mis cenizas vuelan monte abajo hasta llegar a la mar. Ya lo dijo el tío Jorge, que la mar es el morir. Esta opción tiene el problema del viento, que si no se calcula bien y te pilla de frente pasa de ser un final heroico a uno bastante gore, todos con mis cenizas entre los maxilares.

En fin, en cualquiera de los dos casos pido que aquellos que me den el último adiós se vayan a un bar, pidan una ronda de cervezas, una para mi también, se sienten y se lo pasen de coña diciéndole al camarero que el que paga es ese que está metido en el botellín en el extremo de la mesa.

Salud y besos.

11 noviembre 2008

HOY VAS A SER FELIZ.


Respiró profundamente antes de cerrar la mano. La decisión estaba tomada. No era algo impulsivo, no iba a ser enajenación mental transitoria, que le llamaban. Esto era premeditado. Lo tenía que haber hecho hacía mucho tiempo, en vez de haber aguantado palizas, humillaciones, insultos públicos y privados. Pero ella quiso creer en el amor, quiso creer las disculpas y los celos, quiso creer lo increíble y la sin razón. Quiso creer que a veces para amar hay que sufrir.

Hoy ya no. Hoy sabía que ya nunca más sufriría su ira. Se iba a acabar. Avanzó lentamente por el pasillo, mientras el murmullo del partido ocupaba la escasa pasión viva en el corazón de la bestia. Se puso detrás de él. Tan poca atención le había prestado siempre que ahora ni siquiera era capaz de apreciar su respiración ansiosa, su inquietud, su ira contenida, su ansia.

Detrás de él llegó a creer que era un hombre normal, recordó aquellos detalles de ternura descoloridos por el tiempo, como amarillas se vuelven las fotos. Sus recuerdos más recientes estaban teñidos de rojo. Pero ya no. Se movió con cautela, sin hacer ruido, no debía darse cuenta, no al menos hasta el último momento. Alzó la mano y sujetó la cadena con cuidado. Estaba llorando. Y en un gesto ágil lo hizo, cerró la puerta y ya en la calle, le sobrevino un miedo atroz al futuro incierto. Pero pronto se le dibujó una sonrisa en los labios. El futuro era incierto si, pero era suyo.



(Imagen de Forges publicada en El País.)

06 noviembre 2008

¿LA REINA DIXIT?


He estado valorando si escribir sobre el nuevo presidente afrokenianoamericano (c’est a dire, negro) de los EEUU, o sobre la Sofi, Reina de España y de las portadas en la última semana.

And the winner is… ¡La Reina! Me siento obligado, máxime cuando ya en su momento me declaré republicano y sofista. No voy a extenderme mucho, de hecho ni siquiera voy a criticar sus palabras, habida cuenta que la persona que nos las ha hecho llegar es una mujer no precisamente reconocida por sus posiciones moderadas. Y mucho menos en cuanto a religión se refiere.

A los que si voy a criticar es a los cenutrios que se han sorprendido de que la Reina Católica del Reino de España esté en contra del matrimonio homosexual, del aborto, de la eutanasia y no se cuantas cosas más. A mi me hubiera sorprendido que su majestad The Queen se hubiera posicionado contra el fornicio entre primos, porque ahí se hubiera montado un pifostio fino en su casa. O que se yo, que se hubiera hecho una sesión de fotos con una bandera republicana y la teta fuera al más puro estilo Marianne, símbolo de la revolución francesa. Pero que esta señora, cabeza consorte de una institución arcaica, obsoleta, sin sentido y de toda la vida religiosa (si alguien conoce una monarquía atea o laica manden un correo a la dirección que figura en la columna de la derecha) diga que está en contra de los matrimonios homosexuales y del aborto me deja mis escasos vellos del brazo lacios y en su sitio.

Lo que si es de coña son los comentarios críticos.”Que si la corona no se debe pronunciar”, “que si ellos se deben limitar a representar al estado” bla bla bla. No voy a decir lo que pienso sobre si la corona, e incluso los que ponen sus regias testas bajo ellas, debe pronunciarse o no. Lo que si se es que los que se quejan tienen un morro que se lo pisan, porque si Dña. Consorte hubiera dicho justo lo contrario (inconcebible), los comentarios hubieran sido que qué guay y molona es la reina, que ya era hora de que se pronunciara sobre temas tan importantes, bla bla bla…

Así que demagogia la justa señores, que a uno ya le pilla mayor esto de soportar gilipolleces de colectivos resentidos. Además a mi personalmente me la refanfinfla lo que piense la reina y muchos otros, entre ellos yo mismo.

Salud y República.

04 noviembre 2008

TRES AÑOS DE TODO...




Ayer este blog cumplió tres años. Tres años en los que mi vida ha cambiado radicalmente y durante los cuales he podido sincerarme con este ciber confesor, en los cuales he viajado en una interminable montaña rusa, a veces creo que sin sujeción, pero que afortunadamente ha llegado a su fin. Han pasado muchas cosas, nació mi pequeño, mi matrimonio se fue al garete, he despedido a dos abuelos, mi vida erró y posteriormente se consolidó.

Y me dedico a echar un vistazo a lo escrito, a lo que otros me dijeron, a lo que sentía entonces y a lo que ahora siento. Y la verdad es que no se que pensar. En breve seré yo el que cumpla años, unos cuanto más que el blog, y si me miro a un espejo, lo que me queda es como este cuaderno de bitácora, experiencias acumuladas en una piel, que no dicen nada pero que lo marcan todo.

Soy otro, diferente pero igual. Y desde mi rincón os agradezco a todos los ánimos, los halagos y hasta las recientes amenazas, las lecturas a veces más tediosas y otras veces más entretenidas, a todos sin distinción os doy las gracias por marcar experiencias en mi piel, en mi vida. Seguid por aquí que yo lo seguiré intentando. Besos.

30 octubre 2008

GALLARDONAZO: NADA IMPREVISTO.


Salió la sentencia. La obra de la M-30 es ilegal. Tirurí tiruríiiii. Me pregunto si en la cabeza de alguien rondaba la posibilidad de que el final de esta historia no fuera a ser así. Aunque no es realmente el final, el verdadero final os lo voy a contar. Gallardón se estará descojonando aún con Calvo y los demás con la sentencia en la mano. A ver si no que se puede hacer ahora. Sabían que tenían que hacer un estudio de impacto ambiental, pero se sacaron de la manga que la M-30 no era una vía rápida, era una calle. Ahora los fieles empleados de la oficina de pantallas del ayuntamiento nos dicen por las mañanas: “La calle 30 presenta una circulación…”

Viene a ser como si para no poner las vacunas a mi perro, digo que es, que se yo, pues un calcetín. Así cuando las autoridades me digan “¿ha puesto usted la vacuna de la rabia a su perro?” yo diría, “¿Qué perro?, pero si esto es un calcetín.”, ¿a que suena gilipollas?, pues lo de la M-30 igual.

Como los colectivos ecologistas no son gilipollas, y está visto que el tribunal de justicia europeo tampoco, le han dicho al Ayuntamiento que una calle los güevos, que en una calle no se va a 90 km/h ni a 70 tampoco, por cierto. Y ahora…ahora… ahora nada de nada. El Ayuntamiento recurre para gastar el dinero de los contribuyentes, un poquito más, que con la deuda que nos han endosado a los madrileños, y digo bien a los madrileños, que algún que otro concejal de Gallardón no son residentes de Madrid capital, no creo que un poco más en abogados nos vaya a soliviantar.

No se va a dinamitar la M-30, aunque habida cuenta del estado de conservación del exterior no se iba a notar la diferencia, ahora el final de la historia es esa, el alcalde omnipotente, ajeno a la justicia, ajeno a los ciudadanos, ajeno a todo. Y nosotros nada. Nosotros a pagar, a pagar la M-30, no la Calle 30, no te jode….

29 octubre 2008

MI ÚLTIMO VIAJE EN METRO.


Ayer fui en metro con mi hijo. Cuando salí de casa con el en brazos llovía. Niño en una mano y paraguas en la otra. Entro en el metro, en el primero de los dos que tengo que coger para llegar a casa de su madre nadie me deja sentarme, en fin, no me supone demasiados problemas porque son muy pocas las estaciones que tenemos que recorrer. No obstante maldigo a todos los presentes. Transbordo. El tema promete. En los pasillos de la estación mantengo una breve pero instructiva conversación con mi pequeño vástago:

- Papá, ¿es negro? (señala a un músico que apostado al lado de las escaleras mecánicas hace sonar un instrumento)


- Si mi amor, es negro.


- ¿Porqué papi?


- Porque hay gente negra, blanca y de muchos colores mi niño.

Vamos, que salvo el último matiz de “muchos colores” que después pensé sería complicado de responder si mi hijo me hubiera espetado un “¿y que colores papi?”, creo que salvé la situación con normalidad.

Segundo metro. A estas alturas ya sudo considerablemente. El vagón no va muy lleno pero no hay sitio para sentarse. Espero. Nada. Me encuentro de pie en medio de los ocho asientos, de los cuales varios están reservados para situaciones de necesidad, entre las cuales, según reza el dibujo de la ventana, la mía. Siguiente estación, nada. El sudor es ya similar al de Asafa Powel tras una carrera. Y el cabreo va en aumento. Decido inclinar un poco la cabeza sobre la parejita. Un menda muy bien vestido, con una americana francamente mona y su novia con una pinta de frígida de las que dan susto, pero susto. Intento que una de las gotas de sudor que se desliza por mi nariz caiga en su precioso pantalón. Por joder, y para ver la cara que pone. Pero no lo consigo. Daniel está rodeándome el cuello con un caballo de plástico negro perseguido por una jirafa del mismo material. El está encantado, pero mi intento por joderle el pantalón al niño mono fracasa.

Debo decir que salvo un señor mayor con garrota al que no le hubiera aceptado el asiento había especimenes para todos los gustos: Los que bajan la cabeza, los que se ponen a hablar mirándose fijamente a los ojos para no ver a su alrededor, y los que directamente se la sopla, te miran y pasan. Finalmente se levantó una torda y pude sentarme, treinta minutos después de salir de casa y diez después de entrar en el vagón. Como quedaron dos sitios libres Daniel se sentó a mi lado y le atizó una patadita a la señora de al lado, una de las que no había sabido sacar a relucir la buena educación cuando estaba yo de pie. Una patada que sin ser fuerte llega a irritar si se produce con frecuencia y una regular cadencia. Y eso es lo que pasó. Daniel fue moviéndose el resto del viaje, patadita por aquí, golpecito por allá, mientras yo cumplía con mi papel de padre dedicado “Daniel por favor, no molestes a la señora.”, le decía con una sonrisa cómplice que él, a fuerza de conocer a su padre, me contestaba con gesto similar, muy a sabiendas de lo que podía seguir haciendo.


Vamos que esa ya hizo penitencia hasta que nos bajamos del tren, y suerte tuvo de no quejarse. A los demás parásitos, maleducados de traje fino o mono de taller, tordas con aires de grandeza u olor a lejía en las manos, a todos vosotros os digo, que ojala un día entréis en el vagón con muletas, con un niño en brazos o simplemente cargados de bolsas hasta las trancas y que no quede un miserable sitio libre. Ojala ese día yo esté placidamente sentado, porque entonces no bajaré la vista, os miraré a los ojos y educadamente os cederé mi asiento. Para que aprendáis.

21 octubre 2008

TERRIBLE DECISION CORRECTA.


Iba a escribir algo sobre la ausencia de buzones en Madrid, cuando se ha cruzado conmigo una pena enorme. Una pena representada en un bebé de siete meses que murió a la deriva cuando su madre tuvo que tomar la decisión más dura de su vida.

Una mujer joven con tres hijos pequeños tuvo que decidirse por sus dos primogénitos, para lo cual se vio forzada a enviar a una muerte cierta al más pequeño. No quiero ni pensarlo. No concibo tanto dolor, no concibo como alguien puede llegar a semejante diatriba, no concibo como la vida puede ser tan perra y asquerosa, que para salvar lo que más quieres debes sacrificar una parte de ese tesoro.

Se despidió del pequeño que permanecía en su capazo, le pidió perdón, seguro que sus palabras no pudieron reflejar la pena, ni el pequeño supo comprenderla, pero tras siete meses de mimos, cuidados, ilusiones y amor, llegaron las lluvias, llegó la tragedia, y la vida de ese niño se marchó con la riada, y la de su madre también.



Desde aquí te mando ánimos, y te pido que intentes no pensar en la vida que perdiste, sino en tus pequeños que salvaste, por hacer lo que debías, por llevar al extremo la condición de madre. Y cumplir.